miércoles, 20 de mayo de 2026

Ilustrando a... Raquel Catalina

Bienvenida a esta sección de entrevistas a autoras de álbum ilustrado cuyo objetivo es conocer sus procesos de creación y visibilizar su obra.

Hoy te presento el trabajo de... Raquel Catalina  
                                      

1. Tus inicios. ¿Cuál es tu formación académica? ¿Cuándo te interesaste por la ilustración y en especial, por el álbum ilustrado?

Estudié Bellas Artes en Madrid, la especialidad de grabado. En ese momento no había  ninguna asignatura relacionada con la ilustración. Fue bastante más tarde que hice un posgrado de ilustración en Valencia y ahí en ese momento es cuando empecé a ilustrar. 

© Raquel Catalina

2. ¿Recuerdas tus cuentos favoritos de pequeña? ¿Crees que te han influido en tu trabajo?

¡Desde luego! creo que todo el imaginario de nuestra infancia se queda profundamente grabado y nos acompaña toda la vida. En mi casa no había muchos, muchos libros, pero los que teníamos, los leía y releía constantemente. Me encantaban unos divulgativos de Alain Grée publicados por la Editorial Juventud, en especial dos páginas de uno sobre ríos que explicaban el funcionamiento de una esclusa y de una presa. Los dibujos de Carme Solé, que intentaba imitar y por supuesto los comics de Peyo de Los pitufos. En esa época en todas las casas había una enciclopedia, y a mi me encantaba buscar las páginas de ilustraciones de cada volumen. Mis favoritas eran la de banderas y la de mariposas. 

3. ¿Cuáles son tus referentes actuales?

Va por épocas, miro todo lo que puedo, cuanto más variado mejor. Ahora mismo estoy muy enamorada del trabajo de Saul Steinberg porque he comprado el catálogo de la exposición que organizó el año pasado la Fundación Juan March en Madrid. Tuve la mala suerte de enfermar el día que iba a verla y me la perdí. También un manual de códices ilustrados que no dejo de mirar. En cuanto a autores actuales, me parece increíble el trabajo de Elena Val. 

4. ¿De dónde surgió la idea de tu primer libro?

De momento siempre he ilustrado textos de otros autores.

© Raquel Catalina 

5. ¿Cómo fue tu primera experiencia como autora profesional? ¿Quién te dio la oportunidad?

Como muchos ilustradores, empecé haciendo dibujos para libros de texto. Para mi el punto de inflexión fue cuando Miguel Gouveia, de la editorial portuguesa Bruaá, vio mi trabajo seleccionado en la bienal de Ilustrarte, en Castello Branco, y me ofreció hacer A manta do José. 

A manta do José. Ilustraciones © Raquel Catalina 

6. Proceso y metodología, ¿cómo te organizas y trabajas? ¿Podrías describirme tu día a día?

Con el tiempo cada vez me estoy haciendo más metódica y organizada ¡por necesidad! Me despierto a las 7:00, tengo dos hijos, así que mi horario está muy condicionado por el suyo. Mi jornada de trabajo es el tiempo que ellos están en el colegio, a veces tengo que alargarla más si tengo cerca alguna entrega y es normal que los fines de semana trabaje también algunas horas. Desde hace tiempo no perdono el hacer deporte regularmente, aprovecho a primera hora o a medio día.

© Raquel Catalina 

Cada vez me hago planes más pormenorizados al empezar, escribo el tiempo que voy a dedicar a cada proyecto, a atender correos o burocracia, y también he terminado incluyendo un tiempo para dibujar libremente, fuera de los encargos. 

7. ¿Cuál es tu objetivo como ilustradora? ¿Qué mensaje quieres transmitir a través de tus obras?

El álbum ilustrado me parece un medio, un lenguaje tan rico y que permite tantas cosas que mi objetivo es aprender más sobre él, sobre la literatura infantil, explorar sus posibilidades, aprender de las personas con las que trabajo. 

Grande y pequeña, Ariana Squilloni. Ilustraciones © Raquel Catalina

8. ¿Estás trabajando en un nuevo libro? ¿Qué nos puedes contar sobre él?

Tengo varios proyectos sobre la mesa. No sé si llega el momento en que cuando te pones a hacer un libro sientes que tienes todo "bajo control", a mi desde luego no me ha pasado. Cada proyecto me plantea un reto distinto, ahora estoy con un libro para niños algo más pequeños de lo que suelo hacer y mi primer libro de no ficción. Me encanta que me surja la oportunidad de hacer cosas distintas. 

Ingrávida, Fran Pintadera. Ilustraciones © Raquel Catalina

9. Un último consejo a las que como tú, quieran dedicarse a esto:

Que no intenten estar "muy preparadas" antes de empezar a intentar trabajar como ilustradoras. Ojo, no digo que no se esfuercen y dibujen y lean todo lo posible, pero sí que dejen que el filtro lo pongan otros y que lo intenten. Que entiendan que el propio proceso de ser ilustrador es un aprendizaje constante y que en cada momento hacemos el mejor libro a nuestro alcance. 

© Raquel Catalina


Para obtener más información sobre Raquel Catalina, puedes visitar su web
También puedes seguirla en Instagram


¿Te ha gustado este contenido?
Si no quieres perderte el siguiente post y contenido extra, ¡SUSCRÍBETE AL BLOG! (en el cajetín)

miércoles, 6 de mayo de 2026

Bolonia 2026: entre la frustración y la estrategia

Junto a mi editora Carme Ripoll en el stand del Gremi d'editors de Catalunya

Si me preguntan cómo me ha ido la Feria de Bolonia este año, todavía no sabría muy bien qué decir.

Cada año es diferente. Es como volver al mismo lugar de vacaciones: un año es mágico y al siguiente… no tanto. Y no siempre sabes por qué.

El año pasado, por ejemplo, conseguí más citas, aun habiendo enviado los emails con poco margen. Este año, haciendo el mismo trabajo —o más—, la respuesta ha sido menor. Y eso frustra. Porque detrás hay muchas horas invisibles: armar el excel contrastando el directorio de la Feria (que por cierto, tardaron en actualizar), preparar el portfolio, terminar maquetas, enviar correos, hacer seguimiento

Y, aunque cada experiencia es personal, creo que este año había un factor que lo atravesaba todo: se notaba la crisis.

Las editoriales estaban menos receptivas. Muchas iban claramente a vender derechos, no a comprar proyectos. Y eso, para autoras e ilustradoras, cierra muchas puertas. También había menos gente, menos público, menos stands (México, ¿dónde estabas?). En conjunto, la sensación era de una feria más contenida, más prudente.

En el contexto económico global actual —con la inflación todavía presente en muchos países, ajustes en el sector editorial y una apuesta creciente por asegurar catálogo antes que arriesgar con nuevas voces—, tiene sentido que el mercado se vuelva más conservador. Se priorizan valores seguros, continuidades, nombres conocidos o proyectos muy cerrados. Y eso hace que el espacio para el descubrimiento sea más estrecho.

Antes de entrar a la feria con mis compañeras Cristina, Sara y Júlia

A nivel personal, también ha sido una feria intensa. Fui a saco. No solo a mis citas programadas: si veía o me enteraba de alguna oportunidad para una revisión de portfolio, me ponía en la cola (y más después del fiasco en los juegos del hambre: las entradas a los eventos profesionales se agotaron en cuestión de segundos). Filas, esperas, improvisación… esa sensación de FOMO, de no querer perderte nada.

Pero eso también tiene un coste.

No pude ver casi ninguna exposición de la Feria ni de la ciudad. Y me da pena, porque también forman parte del alimento creativo
Menos mal que pude escaparme a ver la exposición Los 400 bocetos basado en el libro François Truffaut, el niño que amaba el cine ilustrado por Victoria Semykina, en el Palazzo Rossi Poggi Marsili.
Admirando la productividad analógica de Victoria Semykina

También me noté oxidada con el inglés. Este año, por primera vez, pude apuntarme a un par de workshops, y me costó seguirlos. Otro recordatorio de que, si queremos jugar en este terreno internacional, la preparación también pasa por ahí.
Dibujando la inspiración con Lauren Sharples en el workshop organizado por Ketebe Publishing

Y entonces llega la gran pregunta: ¿volver o no?

Me gustaría volver, sí. Pero en otro formato. No tanto desde la urgencia de "buscar oportunidades", sino desde un lugar más sólido: invitada, quizá gracias a una subvención de movilidad, con un proyecto ya en marcha —el contrato de Cigronet ya está firmado para su publicación en Italia—, con más calma y mejor preparada.
Stand de Tomolo Edigio con mi Cigronet

También con una mirada más estratégica sobre dónde poner la energía. Quizá no tanto enfocada en los grandes mercados tradicionales como Francia, que actualmente también están notando la presión económica y donde cuesta más entrar si no tienes ya una trayectoria consolidada

En cambio, me planteo abrir el foco hacia otros territorios: algunos más complejos pero con mucho potencial, y otros más pequeños pero especialmente receptivos. Explorar, entender cómo funcionan y encontrar la manera de acceder (quizás con agencia).

Y llevar proyectos cerrados. Sin esperar nada concreto.

Porque, al final, nunca sabes de dónde pueden surgir las oportunidades. Y muchas veces, las más interesantes no pasan dentro de la feria, sino fuera, encuentros que a la larga son más interesantes aunque menos directos y más lentos.

Quizá la clave sea esa: ir menos "a la caza" y más abierta a que pasen cosas.
Y disfrutar más

¿Y a ti? ¿Cómo te ha ido la Feria este año?


¿Tienes claro cómo presentar un proyecto de álbum ilustrado en una feria como Bolonia?
👉🏻Si quieres empezar tu mentoría en álbum ilustrado, aquí tienes toda la información y el enlace directo para reservar tu sesión única o las 3 sesiones

👉🏻¿Quieres comprobar si esta mentoría es para ti? Escríbeme y pactamos una llamada breve de orientación (15 min)


¿Te ha gustado este contenido?
Si no quieres perderte el siguiente post y contenido extra, ¡SUSCRÍBETE AL BLOG! (en el cajetín)