miércoles, 3 de junio de 2026

Cómo hacer un market... y no morir en el intento

Mi paradita sería tal que así

Ir a una feria parece una idea romántica hasta que estás a las 7:15 de la mañana cargando una maleta con 14 kilos de prints, una estructura imposible de Ikea y una totebag llena de pinzas.

Entonces recuerdas que, técnicamente, tú solo querías dibujar.

Pero aquí estamos.

Porque hacer un market no consiste únicamente en "poner cosas encima de una mesa". Consiste en convertir un metro cuadrado en un pequeño universo visual capaz de atraer miradas, invitar a entrar y, con suerte, vender algo más que stickers a última hora.

Después de varias ferias de ilustración a mis espaldas y mesas diminutas donde he intentado hacer convivir prints, postales, libros y mi dignidad física, he reunido algunas cosas que ojalá alguien me hubiera contado antes.

Tu stand no es una mesa. Es un escaparate.


Este es probablemente el cambio mental más importante.

Muchas ilustradoras montamos nuestras primeras ferias como si estuviéramos haciendo una mudanza emocional:
LO LLEVAMOS TODO.

Resultado:
- demasiados prints,
- demasiados tamaños,
- demasiados colores,
- demasiadas decisiones para quien mira.

Y cuando todo destaca, en realidad no destaca nada.

Un stand tiene que poder entenderse en pocos segundos.

La gente debería captar rápidamente:
- qué haces,
- cuál es tu estilo,
- y qué producto es el protagonista.

Por eso funciona tan bien pensar el stand como un escaparate y no como un almacén ilustrado.

Pam López compartía hace poco en Instagram un consejo muy útil sobre cómo organizar una mesa pequeña: trabajar la jerarquía visual y colocar los elementos según su importancia, no simplemente "donde caben". Y tiene muchísimo sentido.

Una ilustración protagonista.
Productos secundarios.
Y pequeños detalles que se descubren cuando alguien ya se ha acercado.

La gente decide en dos segundos


En una feria nadie analiza tu mesa con calma zen.

La mayoría de personas pasan andando.
Escanean.
Y deciden.

Por eso:
- lo más potente debería estar a la altura de los ojos,
- conviene crear diferentes alturas,
y es importante evitar que todo quede plano sobre la mesa.

Los stands que mejor funcionan suelen tener una cosa en común: se leen desde lejos.

Y aquí entra una palabra mágica: 
verticalidad.
Keiko Nabila Yamazaki

El arte de sobrevivir a un metro cuadrado


Cuando te asignan una mesa de 1 metro entiendes rápidamente que el verdadero lujo no es el espacio.

Es crecer hacia arriba.

Las ilustradoras que hacen muchas ferias suelen desarrollar soluciones casi arquitectónicas:
- rejillas,
- estructuras plegables,
- mini estanterías,
- cajas invertidas,
- atriles,
- paneles ligeros,
- ganchos,
- pinzas,
- milagros logísticos.

Porque si todo está en horizontal, tu stand desaparece visualmente entre el resto.

En eventos de autoedición o artist alley es muy común ver soluciones súper ingeniosas para ganar altura y ordenar producto sin saturar visualmente la mesa.

Maki.artist, por ejemplo, suele trabajar stands con bastante presencia vertical y buena lectura visual desde lejos.


También hay un elemento infravalorado que merece su momento de gloria: 
el mantel largo.

Sí, el mantel largo.

Porque no solo esconde el caos que ocurre debajo de la mesa. También ayuda a que el stand se vea más limpio, reconocible y profesional.

Y si además incluye tu identidad visual —logo, personajes, colores o nombre artístico—, funciona casi como un pequeño escaparate frontal.
Jacqueline Colley 

Los productos que realmente pagan el market


Hay productos preciosos.

Y luego están los productos que realmente sostienen económicamente la feria.

Normalmente:
- stickers,
- postales,
- mini prints,
- chapas,
- totebags,
o pequeños objetos fáciles de regalar.

Los productos asequibles ayudan muchísimo porque permiten que alguien se lleve "un trocito" de tu universo sin pensárselo demasiado.

Muchas veces los prints grandes son los que atraen la mirada.
Pero los pequeños son los que generan la compra impulsiva.

La combinación ideal suele ser:
- un producto "wow",
- uno accesible,
- y uno intermedio.

Como un menú emocional.

Muchas ilustradoras que se mueven habitualmente por markets coinciden en que los productos pequeños son los que generan más ventas impulsivas.

Stickers, prints pequeños o packs temáticos funcionan especialmente bien porque son fáciles de comprar, regalar y coleccionar.

En perfiles como Art by Alba se ve muy bien esta combinación entre producto accesible, identidad visual clara y variedad suficiente sin llegar a la saturación.


El color también vende


Uno de los mejores consejos que he leído de artistas que hacen ferias constantemente es limitar la paleta visual del stand.

Mantel.
Carteles.
Packaging.
Etiquetas.
Precios.
Expositores.

Cuando todo tiene cierta coherencia:
- el stand parece más profesional,
- tu obra destaca más,
- y la gente recuerda mejor tu mesa.

Esto se nota muchísimo cuando visitas ferias de ilustración. Hay stands que reconoces desde la otra punta del pasillo simplemente por la paleta de color o por cómo integran productos, mantel, cartelería y packaging.

Ilustradoras como Laura Tebas o LittleBethh trabajan muy bien esa sensación de universo visual coherente, donde todo parece formar parte de la misma marca y no de productos sueltos puestos sobre una mesa.


Haz una simulación antes del evento


Este consejo aparece constantemente entre ilustradoras veteranas: 
monta el stand en casa antes de la feria.

- Haz fotos.
- Prueba combinaciones.
- Mira qué se pierde.
- Qué queda demasiado lleno.
- Qué no se entiende.

Porque el día de la feria: 
tendrás sueño, alguien ocupará medio pasillo mientras descarga, no encontrarás la cinta adhesiva, y probablemente montarás en modo supervivencia.
Tu yo del futuro, montando a las 8 de la mañana medio dormida, te lo agradecerá.


La versión de Laura Orri


Laura Orri (lau.orri en Instagram), ilustradora y compañera de ferias en Bolonia, comparte algunos aprendizajes después de años montando stands y vendiendo obra en markets.




1. ¿Qué es lo primero en lo que piensas cuando montas un stand?

Lo primero que pienso es que se vean bien todas las láminas. De hecho, con mi marido monté unos stands a modo de escaparate para que estén expuestos a la vista del paseante, y más separados de la mesa.

La primera vez que decidí hacer un market, aposté por el fan art para conectar con el personaje y por consiguiente, con el público. Lo decidí porque era lo que más me gustaba: personajes de libros, historias, novelas, películas,... y pensar que la gente pudiera conectar con eso, facilita que también pueda comprar más fácilmente.

2. ¿Qué cambio ha mejorado más tus ventas o la manera en que la gente interactúa con tu mesa?

Cuento con la ventaja de tener una amiga, de hecho es mi mejor amiga, que trabaja en una entidad bancaria y es muy activa con las ventas. Me aconseja cosas como: "que nadie se lleve una lámina, tiene que llevarse dos". 
También cambié un poco el precio de las láminas: 1 a 6 €, y 2 a 10 €, intentando hacer más oferta; al final eso hace incrementar más el volumen de ventas.

Sin duda ser más proactiva, no tanto en la venta, dando una tarjeta o explicando cómo hago los dibujos. La gente se queda muchas veces mirando y no se atreve a preguntar. Entonces estar de pie, repartir tarjetas, hacer dibujos en directo,... invita a que la gente se acerque. Cuando hago dibujos en directo siempre tengo que tener a una persona extra porque viene mucha más gente, y estos llaman a más gente... Quizás no te piden el dibujo personalizado pero se quedan mirando y observando... y como tienen las láminas muy cerca, muy expuestas, acaban comprando.

3. ¿Qué productos funcionan mejor para ti?

Me he dado cuenta de que lo que mejor vendo son las láminas DIN A5 y puntos de libro. He limitado mi target. 
Invertir en láminas, después de hacer muchas pruebas de papel y visitar diferentes copisterías,.. me sale mucho más rentable. Además he encontrado una copistería de mi ciudad que me hace un buen precio y me sale muy barata la unidad. Si no las vendo en la feria, como no me ocupan espacio, las puedo almacenar, hacer pedidos online, enviar, tener otros mercados y, por lo tanto, reutilizar o distribuir en una tienda de Barcelona que tiene láminas; así las puedo ir reponiendo.

4. ¿Qué error cometías al principio y ya no volverías a hacer?

Diversificaba mucho el producto: tenía totebags, muchas postales,... 
Ya no he invertido más en hacer totebags porque es mucho dinero para un negocio pequeño y no me sale rentable invertir 500 ó 300 € en este tipo de productos.

5. ¿Qué consejo le darías a una ilustradora que va a hacer su primer market?

Que fuera muy proactiva, sin tampoco ser una loca de las ventas, que no vea pasar a la gente y no hacer nada. Déjale tu tarjeta, que te sigan en Instagram, que vean lo que haces, los procesos que vas explicando, tu día a día en el taller,... ábreles esa ventana porque al final pueden ser un cliente potencial.

Y finalmente…


Hacer un market consiste básicamente en convertirte durante un día en:
- ilustradora,
- dependienta,
- escaparatista,
- transportista,
- montadora de estructuras imposibles,
- y persona que responde "sí, esta ilustración también la hago yo" unas 47 veces.

Pero también tiene algo bonito.
Porque los markets no solo sirven para vender.
Sirven para observar cómo reacciona la gente a tu trabajo.
Qué piezas hacen detenerse a alguien.
Qué colores llaman la atención.
Qué historias conectan.

Y eso, para quienes dibujamos, vale muchísimo.

Un buen stand no es el que tiene más cosas.
Es el que consigue que alguien se detenga.



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Presentació conjunta CIGRONET i L'ÀVIA TÉ MOLTA CORDA

Les presentacions acostumen a ser una autora i un llibre. Però la Joana Bruna i jo hem pensat: i si fem un 2x1? 😄


Som amigues i ens hem coordinat per sumar i apropar els nostres llibres als infants de Mataró. Perquè les històries, quan es comparteixen, creixen. I perquè els contes també fan amistat 💛

Aquest dissabte 6 de juny a les 11:30h, us esperem a Buc de llibres per una presentació conjunta molt especial:

🌱 CIGRONET de Laia Codina, publicat per Obrador editorial
🧵 L'ÀVIA TÉ MOLTA CORDA de Joana Bruna, publicat per Octaedro editorial

✨ Contacontes a càrrec de les autores.

📍 Carrer de Sant Josep, 17 · Mataró
✉️ Inscripcions: Judit@Bucdellibres.cat

Qui s’apunta a aquest 2x1 de contes?
Us esperem!!

miércoles, 20 de mayo de 2026

Ilustrando a... Raquel Catalina

Bienvenida a esta sección de entrevistas a autoras de álbum ilustrado cuyo objetivo es conocer sus procesos de creación y visibilizar su obra.

Hoy te presento el trabajo de... Raquel Catalina  
                                      

1. Tus inicios. ¿Cuál es tu formación académica? ¿Cuándo te interesaste por la ilustración y en especial, por el álbum ilustrado?

Estudié Bellas Artes en Madrid, la especialidad de grabado. En ese momento no había  ninguna asignatura relacionada con la ilustración. Fue bastante más tarde que hice un posgrado de ilustración en Valencia y ahí en ese momento es cuando empecé a ilustrar. 

© Raquel Catalina

2. ¿Recuerdas tus cuentos favoritos de pequeña? ¿Crees que te han influido en tu trabajo?

¡Desde luego! creo que todo el imaginario de nuestra infancia se queda profundamente grabado y nos acompaña toda la vida. En mi casa no había muchos, muchos libros, pero los que teníamos, los leía y releía constantemente. Me encantaban unos divulgativos de Alain Grée publicados por la Editorial Juventud, en especial dos páginas de uno sobre ríos que explicaban el funcionamiento de una esclusa y de una presa. Los dibujos de Carme Solé, que intentaba imitar y por supuesto los comics de Peyo de Los pitufos. En esa época en todas las casas había una enciclopedia, y a mi me encantaba buscar las páginas de ilustraciones de cada volumen. Mis favoritas eran la de banderas y la de mariposas. 

3. ¿Cuáles son tus referentes actuales?

Va por épocas, miro todo lo que puedo, cuanto más variado mejor. Ahora mismo estoy muy enamorada del trabajo de Saul Steinberg porque he comprado el catálogo de la exposición que organizó el año pasado la Fundación Juan March en Madrid. Tuve la mala suerte de enfermar el día que iba a verla y me la perdí. También un manual de códices ilustrados que no dejo de mirar. En cuanto a autores actuales, me parece increíble el trabajo de Elena Val. 

4. ¿De dónde surgió la idea de tu primer libro?

De momento siempre he ilustrado textos de otros autores.

© Raquel Catalina 

5. ¿Cómo fue tu primera experiencia como autora profesional? ¿Quién te dio la oportunidad?

Como muchos ilustradores, empecé haciendo dibujos para libros de texto. Para mi el punto de inflexión fue cuando Miguel Gouveia, de la editorial portuguesa Bruaá, vio mi trabajo seleccionado en la bienal de Ilustrarte, en Castello Branco, y me ofreció hacer A manta do José. 

A manta do José. Ilustraciones © Raquel Catalina 

6. Proceso y metodología, ¿cómo te organizas y trabajas? ¿Podrías describirme tu día a día?

Con el tiempo cada vez me estoy haciendo más metódica y organizada ¡por necesidad! Me despierto a las 7:00, tengo dos hijos, así que mi horario está muy condicionado por el suyo. Mi jornada de trabajo es el tiempo que ellos están en el colegio, a veces tengo que alargarla más si tengo cerca alguna entrega y es normal que los fines de semana trabaje también algunas horas. Desde hace tiempo no perdono el hacer deporte regularmente, aprovecho a primera hora o a medio día.

© Raquel Catalina 

Cada vez me hago planes más pormenorizados al empezar, escribo el tiempo que voy a dedicar a cada proyecto, a atender correos o burocracia, y también he terminado incluyendo un tiempo para dibujar libremente, fuera de los encargos. 

7. ¿Cuál es tu objetivo como ilustradora? ¿Qué mensaje quieres transmitir a través de tus obras?

El álbum ilustrado me parece un medio, un lenguaje tan rico y que permite tantas cosas que mi objetivo es aprender más sobre él, sobre la literatura infantil, explorar sus posibilidades, aprender de las personas con las que trabajo. 

Grande y pequeña, Ariana Squilloni. Ilustraciones © Raquel Catalina

8. ¿Estás trabajando en un nuevo libro? ¿Qué nos puedes contar sobre él?

Tengo varios proyectos sobre la mesa. No sé si llega el momento en que cuando te pones a hacer un libro sientes que tienes todo "bajo control", a mi desde luego no me ha pasado. Cada proyecto me plantea un reto distinto, ahora estoy con un libro para niños algo más pequeños de lo que suelo hacer y mi primer libro de no ficción. Me encanta que me surja la oportunidad de hacer cosas distintas. 

Ingrávida, Fran Pintadera. Ilustraciones © Raquel Catalina

9. Un último consejo a las que como tú, quieran dedicarse a esto:

Que no intenten estar "muy preparadas" antes de empezar a intentar trabajar como ilustradoras. Ojo, no digo que no se esfuercen y dibujen y lean todo lo posible, pero sí que dejen que el filtro lo pongan otros y que lo intenten. Que entiendan que el propio proceso de ser ilustrador es un aprendizaje constante y que en cada momento hacemos el mejor libro a nuestro alcance. 

© Raquel Catalina


Para obtener más información sobre Raquel Catalina, puedes visitar su web
También puedes seguirla en Instagram


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miércoles, 6 de mayo de 2026

Bolonia 2026: entre la frustración y la estrategia

Junto a mi editora Carme Ripoll en el stand del Gremi d'editors de Catalunya

Si me preguntan cómo me ha ido la Feria de Bolonia este año, todavía no sabría muy bien qué decir.

Cada año es diferente. Es como volver al mismo lugar de vacaciones: un año es mágico y al siguiente… no tanto. Y no siempre sabes por qué.

El año pasado, por ejemplo, conseguí más citas, aun habiendo enviado los emails con poco margen. Este año, haciendo el mismo trabajo —o más—, la respuesta ha sido menor. Y eso frustra. Porque detrás hay muchas horas invisibles: armar el excel contrastando el directorio de la Feria (que por cierto, tardaron en actualizar), preparar el portfolio, terminar maquetas, enviar correos, hacer seguimiento

Y, aunque cada experiencia es personal, creo que este año había un factor que lo atravesaba todo: se notaba la crisis.

Las editoriales estaban menos receptivas. Muchas iban claramente a vender derechos, no a comprar proyectos. Y eso, para autoras e ilustradoras, cierra muchas puertas. También había menos gente, menos público, menos stands (México, ¿dónde estabas?). En conjunto, la sensación era de una feria más contenida, más prudente.

En el contexto económico global actual —con la inflación todavía presente en muchos países, ajustes en el sector editorial y una apuesta creciente por asegurar catálogo antes que arriesgar con nuevas voces—, tiene sentido que el mercado se vuelva más conservador. Se priorizan valores seguros, continuidades, nombres conocidos o proyectos muy cerrados. Y eso hace que el espacio para el descubrimiento sea más estrecho.

Antes de entrar a la feria con mis compañeras Cristina, Sara y Júlia

A nivel personal, también ha sido una feria intensa. Fui a saco. No solo a mis citas programadas: si veía o me enteraba de alguna oportunidad para una revisión de portfolio, me ponía en la cola (y más después del fiasco en los juegos del hambre: las entradas a los eventos profesionales se agotaron en cuestión de segundos). Filas, esperas, improvisación… esa sensación de FOMO, de no querer perderte nada.

Pero eso también tiene un coste.

No pude ver casi ninguna exposición de la Feria ni de la ciudad. Y me da pena, porque también forman parte del alimento creativo
Menos mal que pude escaparme a ver la exposición Los 400 bocetos basado en el libro François Truffaut, el niño que amaba el cine ilustrado por Victoria Semykina, en el Palazzo Rossi Poggi Marsili.
Admirando la productividad analógica de Victoria Semykina

También me noté oxidada con el inglés. Este año, por primera vez, pude apuntarme a un par de workshops, y me costó seguirlos. Otro recordatorio de que, si queremos jugar en este terreno internacional, la preparación también pasa por ahí.
Dibujando la inspiración con Lauren Sharples en el workshop organizado por Ketebe Publishing

Y entonces llega la gran pregunta: ¿volver o no?

Me gustaría volver, sí. Pero en otro formato. No tanto desde la urgencia de "buscar oportunidades", sino desde un lugar más sólido: invitada, quizá gracias a una subvención de movilidad, con un proyecto ya en marcha —el contrato de Cigronet ya está firmado para su publicación en Italia—, con más calma y mejor preparada.
Stand de Tomolo Edigio con mi Cigronet

También con una mirada más estratégica sobre dónde poner la energía. Quizá no tanto enfocada en los grandes mercados tradicionales como Francia, que actualmente también están notando la presión económica y donde cuesta más entrar si no tienes ya una trayectoria consolidada

En cambio, me planteo abrir el foco hacia otros territorios: algunos más complejos pero con mucho potencial, y otros más pequeños pero especialmente receptivos. Explorar, entender cómo funcionan y encontrar la manera de acceder (quizás con agencia).

Y llevar proyectos cerrados. Sin esperar nada concreto.

Porque, al final, nunca sabes de dónde pueden surgir las oportunidades. Y muchas veces, las más interesantes no pasan dentro de la feria, sino fuera, encuentros que a la larga son más interesantes aunque menos directos y más lentos.

Quizá la clave sea esa: ir menos "a la caza" y más abierta a que pasen cosas.
Y disfrutar más

¿Y a ti? ¿Cómo te ha ido la Feria este año?


¿Tienes claro cómo presentar un proyecto de álbum ilustrado en una feria como Bolonia?
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jueves, 30 de abril de 2026

ERES MAMÁ cruza el océano

y este Día de la Madre lo celebramos a ambos lados del Atlántico.

Mi calendario ilustrado ETS MARE 2025 —un proyecto que nació de mi maternidad y sororidad con otras madres, de las rutinas, los desvelos y también de la ternura cotidiana— ha dado un paso que me hace mucha ilusión compartir: ha sido publicado en Argentina en forma de libro bilingüe bajo el título Eres mamá / Ets mare, de la editorial Cheuque
Eres mamá / Ets mare  © Laia Codina

Ver cómo una idea tan local, tan íntima, tan "de casa"… viaja y encuentra eco en otro país, en otras madres, en otras infancias, tiene algo difícil de explicar. Es como si las ilustraciones hubieran encontrado nuevas manos que las sostienen.

Este domingo 3 de mayo se celebra en España el Día de la Madre, y no puedo evitar pensar en todas esas madres —las de aquí y las de allí— que viven la maternidad como la que describo en este libro.

Porque ser madre no es una imagen idealizada. Es un lugar vivo. Cambiante. A veces caótico pero siempre real.

Y quizá por eso este proyecto ha encontrado su camino.
Gracias Silvina por confiar en este trabajo y hacerlo cruzar fronteras. Al final lo sacamos adelante. ¡Ya estoy deseando tenerlo en mis manos!

Y gracias a todas las madres que me inspiraron y se reconocerán entre estas páginas.

💛 Feliz Día de la Madre a todas.

martes, 28 de abril de 2026

Ilustrando a... Blanca Caminal Comadira

Bienvenida a esta sección de entrevistas a autoras integrales de álbum ilustrado
cuyo objetivo es conocer sus procesos de creación y visibilizar su obra.

Hoy te presento el trabajo de... Blanca Caminal Comadira

1. Tus inicios. ¿Cuál es tu formación académica? ¿Cuándo te interesaste por la ilustración y en especial, por el álbum ilustrado?

Siempre me interesó la ilustración, pero no fue hasta que fui bastante mayor que empecé a apuntarme a cursos y quise aprender. Empecé en los talleres que ofrece Mariona Cabassa en su casa y allí me abrió todo un mundo nuevo y descubrí el álbum ilustrado. Otras alumnas de ese curso me hablaron de Ignasi Blanch, y con 36 años empecé los estudios de ilustración en la ya famosa aula 309 de la Escola de la Dona.

2. ¿Recuerdas tus cuentos favoritos de pequeña? ¿Crees que te han influido en tu trabajo?

Sí, los recuerdo, mucho. Y aunque no de una manera consciente, sí, sí me han influido. Mis primeros cuentos de Pilarín Bayés y de Mercè Llimona. Mi madre nos leía Tic Tac todas las noches antes de ir a la cama, nos leía el párrafo y nosotras decíamos la última línea de memoria. Luego, un poco más mayor, me aficioné muchísimo al cómic: Zipi Zape, Rompetechos, 13 Rue del Percebe y mi favorito, Carpanta.

3. ¿Cuáles son tus referentes actuales?

¡Muchos! Desde todo lo que hacen mis compañeras de Peste Alta, a las cuales admiro mucho, hasta la gran cantidad de autores contemporáneos. Tengo especial devoción por Marianne Dubuc. Y he tenido la suerte de poder hacer cursos con grandes ilustradores como Rebeca Luciani, Mariona Cabassa, Guridi, Anna Aparicio, Maite Gurruchaga, Inge Nouws, Iratxe López de Munain. Creo que estamos en un gran momento creativo y con mayor facilidad para acceder a los rincones más pequeños de todo el mundo, y eso es alimento continuo para el creador.

4. ¿De dónde surgió la idea de tu primer libro?

La verdad es que hasta la fecha todos mis libros surgen de anécdotas personales. Mi primer libro explicaba la historia de un gato que se escapaba por Girona y conocía a todos los personajes de las diferentes leyendas del Barri Vell.
El gat de Girona © Blanca Caminal

5. ¿Cómo fue tu primera experiencia como autora profesional? ¿Quién te dio la 
oportunidad?

Pues, sinceramente, no me considero todavía una autora profesional, puesto que no puedo vivir de ello. ¡Y no me quejo, eh! Porque me han pasado cosas muy bonitas y he podido publicar tres libros. Mi primera gran oportunidad diría que fue ganar el Premio Vila de Térmens.
Blanca posando con el premio de Vila de Térmens por Com de gros

6. Sobre el proceso de escritura, ¿cuánto tiempo te lleva escribir una historia? 
¿Dónde buscas la inspiración o los posibles temas?

Pues como te he dicho antes, suelo desarrollar los cuentos a partir de anécdotas que han pasado en mi vida. En mi cuento Com de gros, por ejemplo, la inspiración nace de una anécdota que nos pasó con mi pareja. Cuando, estando de vacaciones en Nueva York, nos tocaron unos tiquets para asistir a la gala de premios de los Tony; tuvimos que recorrer todo Manhattan para encontrar un sastre que pudiera hacerle un esmoquin a mi marido porque, si no, no podíamos asistir a la gala.
Com de gros © Blanca Caminal

7. Proceso y metodología, ¿cómo te organizas y trabajas? ¿Podrías describirme tu día a día?

Como todavía no puedo ganarme la vida como ilustradora solamente tengo que compaginar con talleres y extraescolares.
Mi proceso con los álbumes es lento y necesita de mucho tiempo no tanto de elaboración sino de creación de la idea. Una vez ya tengo el álbum definido y con los textos decididos sobre todo lo que me funciona mejor es tener una fecha límite, por eso los concursos me funcionan super bien. Me reparto las páginas que tengo que dibujar en las horas y días que me quedan y cada día sé cuánto tengo que hacer.
Cuando no tengo fecha límite, la verdad es que voy un poco perdida.
La sopa, Premi Mercè Llimona i Raymat 2025 © Blanca Caminal

8. ¿Cuál es tu objetivo como autora e ilustradora? ¿Qué mensaje quieres transmitir a través de tus obras?

Me encantaría poder dedicarme únicamente a crear mis propias historias. Es cuando me siento más cómoda y cuando me lo paso mejor. Sin presión, divirtiéndome del proceso y casi utilizando el proyecto como terapia personal.

Cada nuevo proyecto me permite descubrir ideas nuevas, trabajar técnicas diferentes y descubrir que parte de mi quiero mostrar. Me gusta que mis libros tengan momentos de humor o giros inesperados, encontrar diferentes capas en los textos y diferentes lecturas en los lectores. Sorprender.
Proceso de La sopa © Blanca Caminal

9. ¿Estás trabajando en un nuevo libro? ¿Qué nos puedes contar sobre él?

Siempre suelo tener unas dos o tres historias en la cabeza y las voy desarrollando con el tiempo. Pueden pasar años, tranquilamente. Voy con mis libretas, una para cada proyecto, y las voy rellenando de ideas, dibujos, colores, fotos, detalles que me gustan y me recuerdan algo importante para la historia.

Ahora mismo tengo tres libretas proyecto rodando. Una sobre la vejez, otra sobre el 
autismo y una última sobre la pereza.
Libretas de diferentes proyectos 

10. Un último consejo a las que como tú, quieran dedicarse a esto:

Pues me voy a dar el consejo a mí misma porque también me hace falta, jajaja.
No rendirse, insistir porque el camino no es fácil. Agarrarse fuerte a los momentos
buenos. Y de vez en cuando volver a abrir esa libreta o cajón donde todas guardamos los descartados. Seguro que no estaban tan mal, jajajaja.
La sopa © Blanca Caminal

Para obtener más información sobre Blanca Caminal, puedes visitar su web
También puedes seguirla en Instagram



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lunes, 20 de abril de 2026

Sant Jordi

Ja ho tenim aquí! En 3 dies... Sant Jordi!
Aquest any, a banda de signar a la meva ciutat natal, Sabadell, també ho faré a Barcelona. 
El meu horari de signatures


Novetat!
Per primer cop participo a la
jornada de Sant Jordi als hospitals el dimarts 21 a l'aula pediàtrica de l'hospital Parc Taulí de Sabadell. 
Una iniciativa que promou la visita d'escriptors, il·lustradors i altres professionals de la LIJ als centres hospitalaris amb l'objectiu d'acostar la celebració als infants hospitalitzats.

Em fa molta il·lusió portar el meu granet de sorra amb Cigronet, mai millor dit, en un dia tan especial.
Gràcies a IbbyCat i la Fundació Jordi Sierra i Fabra per organitzar-ho i comptar amb nosaltres.

Bona diada i molts llibres!!