viernes, 8 de junio de 2018

Ilustrando a... Laura Borràs Dalmau

Bienvenido/a a esta sección de entrevistas a autoras integrales de álbum ilustrado cuyo objetivo es conocer sus procesos de creación y visibilizar su obra.

Hoy te presento el trabajo de... Laura Borràs Dalmau

1. Tus inicios. ¿Cuál es tu formación académica? ¿Cuándo te interesaste por la ilustración y en especial, por el álbum ilustrado?

Pues estudié Filología Española, pero siempre había dibujado y me interesaban mucho el diseño gráfico y la edición. Los libros. Al terminar la carrera, me puse a trabajar en un par de empresas de diseño gráfico y fotocomposición. Todavía no había descubierto que podía dedicarme a ilustrar.
Después entré a trabajar en la Universidad Pompeu Fabra, donde todavía doy clases de Traducción, y donde me doctoré en Lingüística Aplicada. También estudié algunas lenguas, como el alemán, por ejemplo. En esa época dibujaba poco, porque no tenía tiempo, estaba haciendo otras cosas, que también me han servido, por supuesto.
Fue después de acabar del Doctorado cuando me di cuenta de que lo mío no era el mundo académico exactamente, aunque también me atrae. Me gustan muchas cosas. Y empecé la formación en Ilustración y en Dibujo artístico, que he seguido durante muchos años, tanto aquí como en Italia. Y en ello estoy. 
"El camino de Marwan" © Laura Borràs Dalmau

Para mí la formación es algo para toda la vida, no creo en eso de que ya "sabes" hacer algo. Porque cada nuevo reto te pone otra vez al inicio, otra vez sientes que un encargo es nuevo y debes buscar cómo abordarlo. A veces la formación simplemente te sirve para abrirte a enfrentar las cosas desde otra mirada. Tanto las lenguas como el dibujo, como la ilustración, son lenguajes. En el fondo, creo que me muevo siempre en el nivel de la comunicación.
Descubrí el concepto "álbum ilustrado”" mucho más tarde, en las clases de Ilustración que después seguí en Barcelona con Ignasi Blanch en la Escola de la Dona y sobre todo en Italia, en Ars in Fabula (Macerata) y en Sàrmede también. Este aprendizaje fue para mí muy importante, porque hizo ponerme a prueba y superarme a nivel emocional. Y diría que este es el verdadero aprendizaje, el que de verdad cuenta.

2. ¿Recuerdas tus cuentos favoritos de pequeña? ¿Crees que te han influido en tu trabajo?

Mi casa estaba llenísima de libros, muchos de ellos ilustrados. Había también ediciones antiguas, porque mi abuela era coleccionista. Coleccionaba antigüedades, libros… Y tenía cuadros de pintores sobre todo españoles y franceses, algunos bastante increíbles. Los libros y los cuadros me impresionaban por igual.
Me gustaba mucho un libro de cuentos ilustrado por Arthur Rackham por su trabajo en tinta china y plumilla, pero también tengo presentes el tacto de la cubierta y el olor del papel. Recuerdo Mi burrito y yo, un cuento ilustrado con fotografías sobre un niño mexicano muy pobre de una zona rural de México, no tenía nada que ver con Juan Ramón Jiménez, ¿eh?... me intrigaban lo exótico del desierto, la sequía, el polvo, la tierra, los ojos muy brillantes de aquel niño.
La pintura tuvo mucha influencia en mí entonces, porque mi padre era pintor. A mí me gustaban los expresionistas alemanes y las vanguardias, la perfección siempre me ha dado un poco de miedo, prefiero la expresión auténtica de lo que sentimos, que no es nada fácil. 
"A flor de piel" © Laura Borràs Dalmau

Estoy segura de que todo influye en nuestro trabajo, claro, la historia de cada uno está ahí y ayuda a explicar quién eres y se aprecia en todo lo que haces, a nivel profesional y en la vida personal.
Y las historias, los cuentos, pero también las anécdotas contadas en mi casa por mi abuela, por mi bisabuela, por la vecina de al lado… me fascinaban. No me refiero a los chismorreos, sino a los relatos, donde se construye quiénes somos, quiénes son los demás y el lugar que ocupamos en cada momento en los grupos. Eso es lo que me fascina.

3. ¿Cuáles son tus referentes actuales?

Mis referentes actuales son muchos, algunos pesan más que otros. Y son tanto ilustradores como pintores. Elena Odriozola, Stepan Zavrel, Josef Wilkon, Kveta Pakovskà, Paul Klee, Serge Bloch, Javier Zabala, Farshid Shafiei, Saul Steinberg, Jean Dubuffet, Alessandro Sanna. Seguramente no en este orden, y seguramente me olvido de algunas y de algunos más, pero estas son las primeras referencias que se me ocurren siempre.

4. ¿De dónde surgió la idea de tu primer libro?

Mi primer libro fue Un mar de cebollas, publicado por Narval en Madrid. La idea surgió de la experimentación con la ilustración espontánea. Estuve trabajando en ilustraciones sin pensar en la narrativa ni en una historia concreta… y sin esbozar, solo para probar técnicas, mezclar, ser libre, aprender. Pero fueron apareciendo un castillo, una princesa, el mar… y, sobre todo, una libertad que me gustaba mucho y que no me representaba un esfuerzo tan grande, tanta complicación y tanta planificación como a veces usamos en la ilustración. Y, como me estaba divirtiendo mucho, una vez que tuve algunas ilustraciones, unas cinco o seis, en la misma línea y con una misma gama cromática aproximadamente, construí la historia. El texto llegó después: y ya aparecieron las cebollas como motivo un poco surrealista de lo que estaba pasando en la historia. Ahora me doy cuenta de que lo que salió fue algo que en ese momento yo necesitaba contar. Me parece que, lo planifiques o no, lo que tiene que salir es lo que sale igualmente. Poder respetar eso me parece importante, me parece fantástico. Sin embargo, el mercado no siempre lo permite, o tú no te lo permites.
Cubierta de "Un mar de cebollas" © Laura Borràs

5. ¿Cómo fue tu primera experiencia como autora profesional? ¿Quién te dio la oportunidad?

La editorial Narval me dio la primera oportunidad con el libro que antes he comentado, Un mar de cebollas, y también la segunda, con Un cangrejo sin sombrero, una historia que escribí para explicar la lentitud, la timidez, y también un poco la soledad normal que todos sentimos en nuestras vidas en algún momento. Pero no lo planifiqué tampoco, salió esa historia y luego vi por qué había necesitado elaborar aquello. A veces nos parece que no podemos hablar de sentimientos "negativos", pero a mí me parece que no es así. Están presentes, como los positivos, es simplemente así. Sentir un vacío nos ayuda a salir a buscar amigos, aventuras… movimiento. Pero esa sensación hace sufrir un poco, sobre todo si no la entendemos o pensamos que nos pasa solo a nosotros. Así que me parece un tema para hablarlo con los niños y para los adultos también, para que no lo olvidemos (¡yo a veces lo olvido!).
Con Narval tuve una relación especial, porque la editora, Eva Metola, murió al poco tiempo de conocerla yo, de hecho en esos dos libros no pudimos trabajar juntas, pero la comunicación que tuvimos fue muy directa y auténtica y me hubiera gustado muchísimo compartir más proyectos con ella. La comunicación con ella era muy fluida.

6. Sobre el proceso de escritura, ¿cuánto tiempo te lleva escribir una historia? ¿Dónde buscas la inspiración o los posibles temas?

Después de esos dos álbumes que publicó Narval ya no he vuelto a publicar con texto propio, sino que he trabajado con encargos de otros autores. Es una experiencia distinta.
Tengo algunas otras historias que están sin ilustrar, un par de ellas me motivan, pero ahora no tengo tiempo… veremos cuándo llegará el momento.
Escribir a veces me lleva poco tiempo, es así de un tirón. Pero luego tengo que revisar mucho y lo que me da más trabajo, por muy corto que sea el texto a veces, es que funcione todo, que sea redondo. Suele escapárseme algo, algún detalle… no sé. Admiro mucho a los novelistas, porque creo que sería incapaz, soy demasiado impaciente. Lo que hago es revisar mucho y voy haciendo cambios, a veces son un poco radicales. Luego tengo que dejarlo reposar unos días, a menudo unas semanas y recuperar lo que hice, a ver qué tal, para distanciarme.
También suelo dejar que algún amigo de confianza, quiero decir que sé que me dirá la verdad, que sé que además es un buen lector y que no se dejará engañar por la superficie… no sé, esas cosas… lea la historia y me diga si cree que le falta algo, si funciona o no, si hay algún error.
Hace años sufría mucho con el proceso creativo. A veces prefería no hacer algo o no enseñar un proyecto a recibir una mala crítica. Ahora eso lo he transformado en constante aprendizaje, en verlo todo como una prueba para ver qué pasa si… si hago esto o lo otro. No podemos hacer las cosas siempre bien, si no recibimos alguna crítica, no avanzamos. Es fundamental estar siempre haciendo, más o menos, pero en marcha. Me parece que este es mi aprendizaje fundamental. Y lo mismo me pasa con las ilustraciones. Tengo que revisar mucho el conjunto, porque a veces me pierdo por ahí y hago unas en una línea y otras en otra…
"A flor de piel" © Laura Borràs Dalmau

Las historias aparecen cuando estoy tranquila. Si voy todo el tiempo corriendo, no puede ser, porque el estrés me bloquea mucho. Creo que le pasa a todo el mundo, se trata de conseguir recursos para superarlo. Pero todavía estoy en este punto en muchos momentos.

7. Proceso y metodología, ¿cómo te organizas y trabajas? ¿Podrías describirme tu día a día?

Bueno, trabajo mucho, en general de lunes a domingo. Ahora he empezado a tomarme algún día suelto sin responsabilidad de tener que hacer algo concreto, pero muy poquito tiempo es solo para mí. Creo que todo lo que hago está enfocado a poder aplicarlo a la ilustración. A ver, hago otras cosas, porque justamente me dedico a dos trabajos (y a veces traduzco cuentos, o sea, tres trabajos) y también cocino, por ejemplo, como todo el mundo… pero por ejemplo mientras cocino voy pensando… voy pensando en aquel personaje, en cómo resolver eso que me preocupa… a veces dibujo en el aire, mientras espero que el agua hierva.
No siempre puedo ilustrar, no siempre puedo ni siquiera dibujar, porque me multiplico en varias actividades. ¡Me encantaría poder dedicarme todas las horas a ilustrar solo! Por eso llevo siempre conmigo una libreta y algún material sencillo y en el autobús, en la calle, si puedo, dibujo. Creo que pienso con el dibujo muchas veces.
"El sembrador" © Laura Borràs Dalmau

Mi día a día es siempre distinto, los horarios en la universidad cambian cada trimestre. Trabajo a cualquier hora en que lo necesito, cuando puedo, cuando tengo que. Según. Cuando estoy en casa y no tengo que desplazarme, trabajo y me planifico para atender todo lo que comporta la ilustración, que no es solo producir ilustraciones, sino también actualizar el blog y hacer difusión en redes, preparar alguna exposición de vez en cuando, preparar material para vender en las expos o en alguna feria o mercadillo, facturar, presupuestar, hacer la declaración de la renta, burocracia diversa, preparación de presentaciones de libros, cuentacuentos a veces y algún espectáculo (me encanta convertir los libros en algo más allá del libro: talleres o algún otro tipo de experiencia asociada a ellos). Es un poco caótico mi día a día, hay muchos frentes abiertos.
Cuando tengo un proyecto, me centro mucho más y dedico muchas más horas a estar sola trabajando con la máxima concentración que puedo. De hecho, entonces necesito literalmente que "me dejen en paz", que dejen que pueda llevar a cabo un discurso interno que me permita tirar adelante el proyecto. Creo que se trata de conseguir la energía necesaria, también. E intento no enfadarme cuando voy mucho más lenta de lo que me gustaría. O cuando no encuentro el camino, esto siempre me da miedo.

8. ¿Cuál es tu objetivo como autora e ilustradora? ¿Qué mensaje quieres transmitir a través de tus obras?

No lo he pensado con mucha concreción, pero creo que en el fondo tengo claro que quiero transmitir mensajes que tienen que ver con la paz, con el respeto, con la diversidad, con la maravilla de la vida y con la fantasía como recurso que nos libera. Cosas que, dichas así, pueden parecer una tontería, no lo sé, pero me parece que justamente es lo que más nos cuesta, en general, como sociedad. No me interesa solo la parte estética, formal, técnica, me gustaría aportar algo a la sociedad en el sentido de recoger (aprender) y devolver, sencillamente.
"El sembrador" © Laura Borràs Dalmau

9. ¿Estás trabajando en un nuevo libro? ¿Qué nos puedes contar sobre él?

Sí, se publicará pronto otro libro con Amanuta, que se llama A flor de piel. Es muy especial para mí, porque lo he trabajado con la autora del texto, Tere Puig, y con la editorial muy mano a mano durante un año más o menos y ha sido la primera vez que un proyecto se ha alargado tanto y lo hemos cocinado con tanto cuidado por el detalle. Quiero decir con esto que todos hemos estado al tanto del trabajo de todos y hemos podido dar la opinión de cada parte del trabajo propio y de los demás. Además en este caso no es un álbum, está en la colección de Poesía ilustrada, y sí que es poético, pero tampoco es solo una selección de poemas. Es un libro que tiene la intención de inspirarnos a tomar conciencia sobre el cuerpo en todas sus posibles sensaciones. Ha sido un reto. Este libro solo se podrá conseguir en España, cuando se haya publicado, a través de la librería La Fabulosa de Madrid.
"A flor de piel" © Laura Borràs Dalmau

Y estoy comenzando un nuevo proyecto con un texto de una autora con la que ya he trabajado. Todavía está muy incipiente, no he terminado ni el story. Me gustaría cambiar de técnicas, utilizar acrílicos, a ver si lo consigo, si me atrevo, porque no me suele gustar lo que resulta cuando trabajo con ellos, a pesar de que todo el mundo dice que es más fácil el acrílico. Para mí no, no sé por qué. Quiero cambiar, si puedo, para entender por qué me cuesta. Y superarlo, como el protagonista de cualquier cuento, que siempre tiene que superar algo, ¿no? En realidad, suele tratarse de eso.
También me planteo qué tipo de discurso quiero contar en este libro, y en general en todos, en relación con el concepto de abstracción. Porque aún no he llegado a querer hacer mucha abstracción en los libros, no sé si es porque no sé cómo, o si es porque no me interesa. Estoy elaborando este tema… creo que cualquier dibujo es ya una abstracción y defiendo que con un dibujo concreto también se puede hacer poesía y se puede construir algo abstracto en relación con el texto. Estoy preocupada por este tema.

10. Un último consejo a las que como tú, quieran dedicarse a esto:

Pues… los consejos no me gustan mucho. Pero hay uno que a mí me ayudó en su momento y que quizá vale la pena que ponga por escrito por si a alguien también le sirve. Elegí a un profesor mío en Italia (a Javier Zabala, que luego sería un maestro para mí) por una frase suya que le leí en una entrevista. No es nada muy profundo, o sí, según, pero a mí me llegó. Él decía que, para ser un buen ilustrador, no hay que olvidar el dibujo artístico (entiendo que la técnica y el interés representativo), hay que trabajar mucho, pero también hay que salir y divertirse. Si eres de la gente que se encierra a trabajar, como me pasa a menudo a mí, o que siempre piensan que no están haciendo lo suficiente, no hay que olvidarlo. ¡Porque todo sirve como aprendizaje en la ilustración! 




Para obtener más información sobre Laura Borràs, puedes visitar su blog.
También puede seguirla en su página de Facebook e Instagram.

Si de vez en cuando te dejas caer por Barcelona, no dejes de visitar la exposición de originales del libro "El poema de la rosa als llavis" en la Llibreria de la Imatge hasta el 20 de julio.





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viernes, 18 de mayo de 2018

Ilustrando a... Anna Font

Bienvenido/a a esta sección de entrevistas a autoras integrales de álbum ilustrado cuyo objetivo es conocer sus procesos de creación y visibilizar su obra.
 
Hoy te presento el trabajo de... Anna Font.


1. Tus inicios. ¿Cuál es tu formación académica? ¿Cuándo te interesaste por la ilustración y en especial, por el álbum ilustrado?

Dibujar ha sido siempre lo que más me ha gustado hacer desde bien pequeña. Mi padre es dibujante de cómic y en casa crecí rodeada de lápices, pinturas, libros… viendo a mi padre dibujar, acompañándolo a salones, ferias…
Mis padres me contagiaron la pasión por los libros y claro, por los cuentos también. Es una pasión que no me ha abandonado. Aunque en este ambiente parecería fácil que me hubiera dedicado profesionalmente a la ilustración desde un inicio, no ha sido así, y durante muchos años mantuve la contradicción entre lanzarme a ello o mantener trabajos más estables. Pero siempre que he tenido ocasión me he formado en el aspecto artístico. Empecé en una academia de arte en Barcelona, el Taller 4 Pintors, donde Núria Balcells y Agustí Roca me enseñaron la base técnica de dibujo y pintura. Allí empecé a descubrir que lo que más me gustaba era la ilustración. Realicé el postgrado de Ilustración creativa en la escuela de diseño EINA y más tarde talleres con ilustradoras como Rebeca Luciani o Mariona Cabassa. Pero siempre mantenía esto de ilustrar en un segundo plano, sin atreverme a apostar más seriamente hasta hace un par de años. Aproveché la crisis en el sector cultural al que me dedicaba para dar un giro a mi vida y afrontar que lo que me apasiona es dibujar y contar historias y que nada me gustaría más que dedicarme a ello. Así que me apunté al itinerario de ilustración de l’Escola de la Dona de Barcelona con Ignasi Blanch, quien aparte de enseñar técnica o recursos, me ha transmitido más amor, si cabe, por el oficio y la confianza para persistir en ello. 

2. ¿Recuerdas tus cuentos favoritos de pequeña? ¿Crees que te han influido en tu trabajo? 
 
Los recuerdo y algunos todavía los conservo. La lista es infinita, pero destacaría los libros de Leo Lionni, la colección para primeros lectores "A poc a poc" de La Galera, las historias de los Barbapapás, los libros de poemas y cuentos de Gloria Fuertes, las historias de Roald Dahl ilustradas por Quentin Blake, los dibujos de la Pantera Rosa, los cuentos de Gianni Rodari… Todos, así como el cómic, el cine, la fotografía, los dibujos de la tele, las pelis de Disney, etc. han influido en mi bagaje visual, en quien soy y cómo soy, y creo que esto se refleja inevitablemente en la manera que tenemos de dibujar y de expresarnos.

3. ¿Cuáles son tus referentes actuales? 
 
Esta también podría ser una lista infinita. Me encanta descubrir ilustradores que desconocía y observar sus trabajos.
Me gustan mucho ilustradores más clásicos como Sasek, Fiep Westendorp, Mary Blair, Abner Grabof, Alice Provensen o el mismo Lionni… Pero disfruto mucho también del trabajo de ilustradoras actuales como Beatrice Allemagna, Anne Herbauts, Susy Lee, Mouni Feddag, Laura Carlin, Charlotte Ager, Violeta Lópiz, Ana Penyas… Y de ilustradores como Jon Klassen, Jesús Cisneros, Adolfo Serra, Christian Robinson…
Mi último descubrimiento: Mary Kanstad Johnsen, por su trazo espontáneo, su atrevimiento y sus composiciones.
Aparte del trabajo de ilustradores, el cine o la literatura, las exposiciones de arte o los pintores clásicos y de las vanguardias, o simplemente observar todo lo que me rodea son fuentes de inspiración constantes.
 
4. ¿De dónde surgió la idea de tu primer libro?

Fui a visitar el Salón de Álbum Ilustrado que se organiza cada año en Montreuil, París. Para una coleccionista de álbumes como yo fue entrar en el paraíso. De allí volví con un montón de fuentes de inspiración y la maleta bien cargada de libros, pero también de la motivación suficiente para lanzarme a crear mi primera historia. Tenía un personaje en la cabeza que había surgido de un ejercicio espontáneo en clase. Un personaje muy peludo. Empecé a jugar y a experimentar con él: ¿qué pasaría si fuera azul? ¿Y si todo lo que le rodea fuera del mismo color? ¿Dónde viviría? ¿Qué le gustaría? ¿Qué pasaría si de repente en su vida apareciera otro color? Hice un montón de pruebas y dibujos, y seleccionando aquellos que más me gustaban fui montando en paralelo la historia de ese personaje hasta dar con el encaje de la historia completa, incluida la sorpresa final. Así surgió la idea de "El petit país del Senyor Pelut".

5. ¿Cómo fue tu primera experiencia como autora profesional? ¿Quién te dio la oportunidad?

Una vez tuve hecha la maqueta del libro la presenté al concurso de cuento infantil ilustrado Modest Prats que organiza la Fira del Conte de Medinyà, en Girona. Tuve que adaptar el formato al requerido por las bases del concurso pero valió la pena puesto que gané el premio, que incluía la edición del cuento por parte de los organizadores. Una primera oportunidad que me anima a seguir intentándolo.

6. Sobre el proceso de escritura, ¿cuánto tiempo te lleva escribir una historia? ¿Dónde buscas la inspiración o los posibles temas?

Si cuento todo el tiempo que paso pensando y anotando posibles ideas el proceso puede ser muy largo. No me considero muy metódica u ordenada en ese sentido. En cualquier momento aparecen en mi cabeza imágenes, temas, ideas que se quedan ahí a la espera... y en algún momento me siento y trato de ordenar aquellas que no han dejado de interesarme y que me piden que las aterrice.
La inspiración puede venir de mil cosas, algo que he visto, una conversación con mi hija, un recuerdo, una anécdota que me pasa… y con este material trato de tirar del hilo hasta imaginarme una posible historia. Pero como se me da mejor dibujar que escribir o me siento más cómoda dibujando, muchas veces pienso en imágenes y me pasa al revés. A partir de los dibujos que hago más espontáneos intento contar una historia donde el texto va apareciendo en paralelo a las imágenes.

7. Proceso y metodología, ¿cómo te organizas y trabajas? ¿Podría describirme tu día a día?

¡Buf! Mi día a día incluye las clases a las que asisto, mi hija de ocho años, un trabajo a tiempo parcial los fines de semana para pagar facturas, y los trabajos de ilustración que me ofrecen (algún encargo, realización de talleres…). Así que procuro sentarme a dibujar en cualquier momento que tenga entre obligaciones varias. Intento tener las mañanas libres, me levanto pronto y aprovecho para avanzar proyectos que luego pueda presentar, hago los ejercicios de clase que me sirven para desarrollar y ampliar mi trabajo, y llego como puedo a ser activa en las redes sociales (menos de lo que debería). También intento avanzar por las noches cuando tengo algo entre manos. Cualquier momento es bueno. Puede parecer estresante y, en cierto modo, lo es un poco, pero me apasiona tanto dibujar y estoy tan contenta de haberme decidido a hacer esta apuesta, que gestionar la dispersión merece la pena y me siento bien.

8. ¿Cuál es tu objetivo como autora e ilustradora? ¿Qué mensaje quieres transmitir a través de tus obras?

Me encantaría poderme dedicar de lleno a contar historias a través de mis imágenes. Así que me gustaría hacerme un hueco en el sector del álbum ilustrado. Mi meta es seguir dedicándome a lo que más me gusta y seguir formándome para evolucionar.
Cuando pienso en mis propias historias no me planteo a priori mensajes educativos, o moralinas para desarrollar el tema. Tengo más claro que me gusta trabajar en clave infantil, jugar con las imágenes e incorporar el sentido del humor, tratar de ver las cosas con el mismo asombro y perspicacia de los niños, tal como si pusiera a jugar a mi niña interior, quien por cierto me cae muy bien.

9. ¿Estás trabajando en un nuevo libro? ¿Qué nos puedes contar sobre él?

He terminado otra historia completa (texto e ilustraciones) propia. Estoy en la fase de retoques digitales y maquetación. Se llama "Juntos" y trata de lo que pasa un día cuando se levanta un fuerte viento en un pueblo donde la mayoría de sus habitantes viven tranquilos y felices. La mayoría, pero no todos…
Cuando lo tenga listo, lo presentaré a editoriales o quizás a algún concurso, que es otra manera de acercarlo a posibles editores. 

10. Un último consejo a las que como tú, quieran dedicarse a esto:

Disfrutar mucho e ilusionarse con lo que haces. Observar siempre y buscar fuentes de inspiración (leer, ir a expos, al cine, viajar o hacer excursiones…). Mantenerse siempre curiosa. Asistir a cursos, talleres, conocer el proceso y trayectoria de otros ilustradores. Pero sobretodo, dedicarle muchas horas y no tirar la toalla. Persistir si realmente es lo que te gusta.


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domingo, 29 de abril de 2018

Cuentos clásicos (e ilustrados) a prueba de bombas

Hace un par de semanas previas al bombardeo de Sant Jordi, hablando con mi amiga Gemma G. Vilardell (a quien pudiste conocer aquí), tuve una especie de "revelación" sobre la importancia de los cuentos clásicos
Disertando sobre el actual panorama educativo y editorial, nos dimos cuenta de cómo los clásicos han perdurado a lo largo del tiempo y aún siguen vigentes pese a las modas y a los cambios generacionales.

Recordé el taller de creación literaria de Lucía Etxebarría que hice 2 años atrás en Barcelona, y rescaté aquellos apuntes, ejercicios y bibliografía. En especial este libro: Psicoanálisis de los cuentos de hadas de Bruno Betteleim que enseña cómo los cuentos de hadas ejercen una gran influencia en la educación de los niños.

El caso es que este curso he incidido mucho, ya no sólo en mis talleres y cursos de ilustración, también en mis clases de Educación Visual y Plástica, sobre la necesidad de identificar los elementos que configuran el lenguaje visual para descifrar lo que en realidad nos comunican las imágenes.

La ilustración como imagen comunica ideas y conceptos aunque en el álbum ilustrado venga acompañada de soporte textual. Allá donde no llega el texto, llega la ilustración. Recuerda: "Una imagen vale más que mil palabras". 
Para ejemplificar todo esto en mis clases, recurrí a este álbum ilustrado de Caperucita Roja ilustrado por Éric Battut y editado por Editorial Juventud.

Observé y les hice ver a mis alumnos, cómo el ilustrador había añadido, a través de la ilustración, mensajes subliminales que el texto original no describía explícitamente ofreciéndonos una Caperucita muy diferente de las caperucitas que conocemos. 
Pero, ¿qué sabemos de Caperucita Roja? ¿de qué nos habla el cuento exactamente?


Existen múltiples versiones. La más famosa es la de los Hermanos Grimm, en la que la abuela y la Caperucita resucitan y el lobo recibe el castigo que se merece. Pero la historia del origen de este relato comienza con Perrault y termina con el lobo malvado comiéndose a Caperucita Roja. Después continúa con un breve poema en el que se plantea la siguiente moraleja: que las muchachas no deben hacer caso del primero que se les acerque. Si lo hacen, no es de extrañar que el lobo las atrape y se las coma.

El objetivo de Perrault, aparte de entretener, era claramente educativo. El significado que se desprende fácil e intencionadamente es que la (no tan) niña Caperucita necesita temporalmente desviarse del camino recto, desafiando a su madre para alcanzar un estado superior de organización de la personalidad, pero pierde su inocencia infantil al encontrarse con los peligros que sus deseos pueden acarrear.

Estoy segura de que Eric Battut es conocedor de esta interpretación psicoanalítica de Caperucita tal y como podemos observar en las siguientes ilustraciones:

En la mesa, Battut ha dispuesto varios elementos cuyos significados asociados a la pureza, a la virginidad y al pecado carnal, tienen fácil traducción simbólica: la manzana, el trapo blanco arrugado, un jarrón rojo repleto de lirios blancos,...
Por otro lado, nos llama la atención que la madre vaya de negro de la cabeza a los pies. En el cuento no se menciona nunca al padre, entonces, ¿no será que la madre de Caperucita es viuda?

Caperucita sale de su casa, un entorno conocido y seguro, para adentrarse en el bosque (lo que no podemos racionalizar, lo desconocido) cuyo camino está presidido por unos árboles negros que nos recuerdan a los cipreses. Tanto el color como la forma de éstos se asocian a la muerte
Veremos como el sol, blanco y puro, irá cambiando de color hasta tornarse en una luna roja.

Al final del camino, al borde de un acantilado, Caperucita y nuestra vista, conducida por la línea ondulada del camino, la dirección de los árboles y el contraste con el fondo, se encuentra con el lobo negro
El sol, en el extremo superior derecho, ahora es amarillo con una línea de contorno roja.

Caperucita enmarcada por la luz (seguridad) se adentra en la oscuridad (lo desconocido) de la habitación de la abuela. El lobo suplanta a la anciana metido dentro de la cama envuelta por un gran dosel rojo. La luz, procedente de la puerta, y el ojo amarillo del lobo, nos conectan a los dos personajes en una línea visual.

El lobo pide a Caperucita que se desvista y se meta en la cama con él. Battut nos presenta esta escena íntima en un doble marco, como si espiásemos a la pareja a través de una ventana con cortinas. Es aquí cuando Caperucita, sorprendida al ver a su abuela sin ropas, empieza la famosa serie de preguntas. El lobo la mira con ojos deseosos y mucho apetito (lengua).

En un plano más abierto que el anterior, como tomando distancia, el ilustrador nos enseña el resultado. De esta manera nos demuestra que no es necesario caer en lo gore ni en ser literal.


¿Qué te ha parecido este análisis en términos visuales paralelo a la interpretación psicoanalítica de Betteleim? ¿Cómo valoras la visión del ilustrador? ¿Has encontrado más pistas? 
Me encantará leerlas en el apartado de comentarios :)

Nota: he actualizado el post añadiendo este link que recoge un amplio catálogo de caperucitas ilustradas desde 1843 hasta 2011.


Por cierto, ¿eres maestro o profesor? ¿te interesaría profundizar en estos temas? 
¡Ya han aprobado mis cursos de formación para el profesorado de este verano!

ACTUALIZACIÓN: Si no eres docente, no pasa nada, ¡los puedes cursar igualmente!

Aquí tienes los enlaces con toda la información:
- Com llegir una imatge
 Horario: del 2 al 6 de julio, de 9 a 12h en Terrassa (Barcelona)
- Creació d'un àlbum il·lustrat
Horario: del 9 al 13 de julio, de 9 a 12h en Terrassa (Barcelona)


Nos vemos en las aulas ;) 




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viernes, 20 de abril de 2018

Ilustrando a... Beatriz Entralgo

Bienvenido/a a esta sección de entrevistas a autoras integrales de álbum ilustrado cuyo objetivo es conocer sus procesos de creación y visibilizar su obra.
 
Hoy te presento el trabajo de... Beatriz Entralgo

1. Tus inicios. ¿Cuál es tu formación académica? ¿Cuándo te interesaste por la ilustración y en especial, por el álbum ilustrado?

La verdad es que aunque me gustaba dibujar desde pequeña, cuando terminé el colegio no tenía muy claro qué hacer… y acabé cursando Derecho. Pero a los dos años me di cuenta de que no era lo mío y un poco por casualidades de la vida, terminé haciendo Ilustración en la Escuela de Arte de Zaragoza. Una de las mejores decisiones de mi vida. Posteriormente completé mis estudios con el grado de Diseño Gráfico en la Escuela Superior de Diseño de Aragón. 
Colecciono álbumes ilustrados desde hace años y estoy trabajando para hacerme un hueco como ilustradora infantil.

2. ¿Recuerdas tus cuentos favoritos de pequeña? ¿Crees que te han influido en tu trabajo? 
 
Me gustaban mucho los libros de Roald Dahl, Matilda era mi favorito. De pequeña escribía cuentos en folios por una cara y por la otra, los ilustraba… así que tal vez estoy destinada a ello. Ahora mismo es por lo que estoy trabajando cada día.

3. ¿Cuáles son tus referentes actuales?

Me gusta mucho el trabajo de ilustradoras como Elena Odriozola, Raquel Aparicio, Charlotte Gastaut, María Hesse, Elisa Arguilé o Laura Pérez. En cuanto a ilustradores: David de las Heras y Conrad Roset.

4. ¿De dónde surgió la idea de tu primer libro?

Mi primer libro ¡CLIC! nace de mis excursiones al campo y a la montaña, y de mi amor por la naturaleza y los animales.

5. ¿Cómo fue tu primera experiencia como autora profesional? ¿Quién te dio la oportunidad?  
Publiqué el cuento con Babidi-bú, pero la primera experiencia no ha sido muy buena ya que no es propiamente una "editorial" y no he sentido que cuidaran de mi álbum ni que lo publicitaran.

6. Sobre el proceso de escritura, ¿cuánto tiempo te lleva escribir una historia? ¿Dónde buscas la inspiración o los posibles temas?  

Las historias me vienen cuando menos lo espero, por eso siempre intento llevar algo encima para apuntar. Casi siempre me salen historias de animales. A veces una historia la escribo en unos días, pero luego la dejo aparcada y la vuelvo a leer y la cambio entera.

7. Proceso y metodología, ¿cómo te organizas y trabajas? ¿Podrías describirme tu día a día?

Antes compaginaba mi trabajo de ilustradora con el de diseñadora para una empresa, pero desde hace unos meses me dedico plenamente a la ilustración. Me despierto pronto para que me dé tiempo de hacer las tareas de casa, leer el correo y gestionar las redes sociales para que a las 9 ya pueda estar trabajando. Suelo dedicar un tiempo concreto al día para cada proyecto, aunque siempre acabo dedicando mucho más tiempo a los proyectos que tienen una entrega cercana. Pero siempre intento dedicar un tiempo a proyectos o ilustraciones personales y como siempre, me faltan horas en el día.

8. ¿Cuál es tu objetivo como autora e ilustradora? ¿Qué mensaje quieres transmitir a través de tus obras? 

Creo que es importante tener un estilo definido por el que se reconozca tu trabajo. Quiero que mis imágenes transmitan felicidad y que la gente se quede con una buena sensación al verlas.

9. ¿Estás trabajando en un nuevo libro? ¿Qué nos puedes contar sobre él? 

Tengo varias ideas de cuentos, pero ahora mismo estoy trabajando en uno sobre un gato que vive en la calle.

10. Un último consejo a los que como tú, quieran dedicarse a esto:

Si es su sueño, como en mi caso, que luchen por ello, porque aunque el camino no es fácil, se van consiguiendo cosas paso a paso. Desde que dejé de trabajar como diseñadora hace unos pocos meses y he puesto toda mi energía en la ilustración, veo que poco a poco me van saliendo proyectos.


Para obtener más información sobre Beatriz Entralgo, puedes visitar su web.
También puede seguirla en su página de Facebook e Instagram.





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