domingo, 29 de abril de 2018

Cuentos clásicos (e ilustrados) a prueba de bombas

Hace un par de semanas previas al bombardeo de Sant Jordi, hablando con mi amiga Gemma G. Vilardell (a quien pudiste conocer aquí), tuve una especie de "revelación" sobre la importancia de los cuentos clásicos
Disertando sobre el actual panorama educativo y editorial, nos dimos cuenta de cómo los clásicos han perdurado a lo largo del tiempo y aún siguen vigentes pese a las modas y a los cambios generacionales.

Recordé el taller de creación literaria de Lucía Etxebarría que hice 2 años atrás en Barcelona, y rescaté aquellos apuntes, ejercicios y bibliografía. En especial este libro: Psicoanálisis de los cuentos de hadas de Bruno Bettelheim que enseña cómo los cuentos de hadas ejercen una gran influencia en la educación de los niños.

El caso es que este curso he incidido mucho, ya no sólo en mis talleres y cursos de ilustración, también en mis clases de Educación Visual y Plástica, sobre la necesidad de identificar los elementos que configuran el lenguaje visual para descifrar lo que en realidad nos comunican las imágenes.

La ilustración como imagen comunica ideas y conceptos aunque en el álbum ilustrado venga acompañada de un soporte textual. Allá donde no llega el texto, llega la ilustración. Recuerda: "Una imagen vale más que mil palabras". 
Para ejemplificar todo esto en mis clases, recurrí a este álbum ilustrado de Caperucita Roja ilustrado por Éric Battut y editado por Editorial Juventud.

Les hice ver a mis alumnos cómo el ilustrador había añadido mensajes subliminales que el texto original no describía explícitamente ofreciéndonos así una Caperucita muy diferente de las caperucitas que conocemos. 
Pero, ¿qué sabemos de Caperucita Roja? ¿de qué nos habla el cuento?


Existen múltiples versiones. La más famosa es la de los Hermanos Grimm, en la que la abuela y la Caperucita resucitan y el lobo recibe el castigo que se merece. Pero el origen de este relato comienza con Charles Perrault * y termina con el lobo malvado comiéndose a Caperucita Roja. Después continúa con un breve poema en el que se plantea la siguiente moraleja: que las muchachas no deben hacer caso del primero que se les acerque. Si lo hacen, no es de extrañar que el lobo las atrape y se las coma (viole).

* ¿Sabías que Giambattista Basile fue el primer escritor que recopiló los cuentos de tradición oral y los escribió antes que Perrault?
Conocido por escribir una colección de cuentos, "Lo cunto de li cunti overo lo trattenemiento de peccerille" que publicó póstumamente su hermana en dos volúmenes en 1634 y 1636. Fueron escritos siguiendo el modelo del Decamerón de Boccaccio, por lo que es conocido como el "Pentamerón" desde 1674.

El objetivo de Perrault, aparte de entretener, era claramente educativo. El significado que se desprende fácil e intencionadamente es que la (no tan) niña necesita desviarse temporalmente del camino recto desafiando a la autoridad materna para configurar su personalidad pero pierde su inocencia al encontrarse con los peligros que le acarrean sus deseos.

Estoy segura de que Eric Battut es conocedor de esta interpretación psicoanalítica de Caperucita tal y como podemos observar en las siguientes ilustraciones:

En la mesa, Battut ha dispuesto varios elementos cuyos significados asociados a la pureza, a la virginidad y al pecado carnal, tienen fácil traducción simbólica: la manzana, el trapo blanco arrugado, un jarrón rojo repleto de lirios blancos,...
Por otro lado, nos llama la atención que la madre vaya de negro de la cabeza a los pies. En el cuento no se menciona nunca al padre, entonces, ¿no será que la madre de Caperucita es viuda?

Caperucita sale de su casa, un entorno conocido y seguro, para adentrarse en el bosque (lo que no podemos racionalizar, lo desconocido) cuyo camino está presidido por unos árboles negros que nos recuerdan a los cipreses. Tanto el color como la forma de éstos se asocian a la muerte
Veremos como el sol, blanco y puro, irá cambiando de color hasta tornarse en una luna roja.

Al final del camino, al borde de un acantilado, Caperucita y nuestra vista, conducida por la línea ondulada del camino, la dirección de los árboles y el contraste con el fondo, se encuentra con el lobo negro
El sol, en el extremo superior derecho, ahora es amarillo con una línea de contorno roja.

Caperucita enmarcada por la luz (seguridad) se adentra en la oscuridad (lo desconocido) de la habitación de la abuela. El lobo suplanta a la anciana metiéndose en la cama presidida por un llamativo dosel rojo. La luz, procedente de la puerta, y el ojo amarillo del lobo, nos conectan a los dos personajes en una línea visual.

El lobo pide a Caperucita que se desvista y se meta en la cama con él. Battut nos presenta esta escena íntima en un doble marco, como si espiásemos a la pareja a través de una ventana con cortinas. Es aquí cuando Caperucita, sorprendida al ver a su abuela sin ropas, empieza la famosa serie de preguntas. El lobo la mira con ojos deseosos y mucho apetito, dispuesta a comérsela (violarla).

En un plano más abierto que el anterior, como tomando distancia, el ilustrador nos enseña el resultado. De esta manera nos demuestra que no es necesario caer en lo gore ni en ser literal.


¿Qué te ha parecido este análisis en términos visuales paralelo a la interpretación psicoanalítica de Bettelheim? ¿Cómo valoras la visión del ilustrador? ¿Has encontrado más pistas? 
Me encantará leerlas en el apartado de comentarios :)

Nota: he actualizado el post añadiendo este link que recoge un amplio catálogo de caperucitas ilustradas desde 1843 hasta 2011. 



Por cierto, ¿eres maestro o profesor? ¿te interesaría profundizar en estos temas? 
¡Ya han aprobado mis cursos de formación para el profesorado de este verano!

ACTUALIZACIÓN: Si no eres docente, no pasa nada, ¡los puedes cursar igualmente!

Aquí tienes los enlaces con toda la información:
- Com llegir una imatge
 Horario: del 2 al 6 de julio, de 9 a 12h en Terrassa (Barcelona)
- Creació d'un àlbum il·lustrat
Horario: del 9 al 13 de julio, de 9 a 12h en Terrassa (Barcelona)


Nos vemos en las aulas ;) 




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6 comentarios:

  1. caperucita en la cama junto al lobo, las cortinas de color rojo semiabiertas... no digo nada, que va a parecer que soy muy mal pensado. ;)
    la escena en la que el lobo espera a caperucita al otro lado de la curva tiene un aire hitchcock, por esa atmósfera de suspense...
    está claro que las ilustraciones transmiten muchas cosas, a veces a nivel inconsciente.
    besos!!

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    1. Chema, de malpensado nada, está ilustrado con toda la intención del mundo ;)
      De hecho, si lees el análisis psicoanalítico del cuento de Caperucita en el libro de Betteleim, deducirás que la seducción, el sexo, la violación y el parto están presentes en el relato, aunque sea muy subliminalmente. Perrault era un "cuco". Tenía muy claro qué mensaje transmitir a las niñas pre-adolescentes. Y la moraleja no deja lugar a dudas.
      Eric Battut trabaja muy bien la atmósfera sin olvidar la narración. Me gustaría encontrar el de "Barbazul". He leído muy buenas críticas y seguro que está en la línea de esta "Caperucita".
      Me alegra haberte aportado conocimiento :)
      Un abrazo

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  2. Me ha encantado el album y los comentarios; es una versión de Caperucita que desconocía. Un abrazo!

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    1. Gracias por tus palabras, Carmen. Me alegro que te haya gustado y hayas descubierto cosas nuevas a través de mi análisis. Ojalá puedas encontrar esta versión de Caperucita, vale mucho la pena.
      Un abrazo

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  3. (Te pongo aquí el comentario, Facebook no me deja, no sé por qué, contestar a tu pregunta) Laia Codina, ¡¡es muy interesante!! Muchas gracias. Yo soy fan total de su padre, fue uno de mis ídolos en la etapa que descubrí el cómic en toda su grandeza. Ahora seguiré a su hija... ^__^

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    1. Hola Enrique Carlos, se me había pasado por alto tu comentario. ¿Te refieres a Anna Font? Yo no conozco al padre pero después de lo que me has confesado... ¿en serio? ¡qué fuerte!

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