jueves, 7 de febrero de 2019

Cómo escribir e ilustrar un cuento y no morir en el intento: la publicación (II)

Tal y como te prometí, después de un largo período sin publicar, retomo los contenidos habituales del blog.

En la última entrada del curso "Cómo escribir e ilustrar un cuento y no morir en el intento", desglosé los pasos que debías seguir para presentar tu maqueta a un concurso de álbum ilustrado.
Hoy abordaré la segunda opción para darle visibilidad a tu proyecto:

2. Enviarlo como propuesta editorial


"Anímense a escribir directamente a los editores y mostrar sus proyectos, porque lo peor que puede pasar es que les digan que no." (editorial chilena)

Hay miles de editoriales diferentes y no en todas puede encajar tu proyecto. Aunque parezca obvio, envía tu propuesta a la editorial correcta.
Tomarse un tiempo para estudiar las editoriales no es un tiempo perdido, todo lo contrario, porque te ahorrará muchos disgustos y esperas estériles de contestaciones que nunca llegan.
Te recomiendo hacer un documento con las editoriales en las que crees que puedes encajar, estudia su línea editorial, el tipo de colecciones, si el formato* de la colección concuerda con tu maqueta y, por supuesto, asegúrate de que reciben proyectos por correo electrónico o a través de su formulario web. La mayoría tiene pautas de presentación específicas.
* Por ejemplo, la editorial Kalandraka apuesta por el formato apaisado y, como mucho, el cuadrado.

Otro factor a tener en cuenta es a qué mercado te quieres dirigir (español, francés, inglés, alemán, etc.).

A pesar de que, en términos generales, el panorama editorial ha cambiado mucho en los últimos años, te dejo este directorio de Editoriales españolas así como este exhaustivo repaso del Panorama editorial emergente de LIJ en España del magnífico blog Donde viven los Monstruos: LIJ.

Si te interesa investigar el mercado inglés, también puedes consultar The Children’s Writers and Artist’s Yearbook, un completísimo catálogo que se renueva cada año y que contiene los nombres y direcciones de editores, agentes, además de guías de presentación, artículos con consejos, etc., del Reino Unido.


Aclarado este punto, hay tres formas de contactar con una editorial: por teléfono, por email y en persona.
El modo más habitual de contactar hoy día es vía email pero ¡cuidado!, muchas veces cometemos un error muy común: enviar nuestro proyecto a la dirección de correo general de la editorial. Siempre hay que averiguar quién es la persona con poder de decisión para analizar nuestro proyecto. Podemos llamar por teléfono a la editorial y pedir que nos faciliten el contacto directo de esa persona. Si no se hace así, es muy probable que por una causa u otra nuestro correo termine en la papelera de reciclaje sin ser visto, especialmente cuando hablamos de editoriales "grandes". Cuando llamemos por teléfono también podemos preguntar si hay alguna forma de conseguir una cita personal o si lo prefieren vía email. También es posible que prefieran la opción de enviarles por correo tradicional una carta junto a la maqueta impresa.

El mismo proyecto puedes (y debes) enviarlo a varias editoriales a la vez, ya que, aunque una editorial te haya dicho que está interesada, hasta que no te ofrezcan un contrato no hay nada asegurado.

Aun así, sabiendo que a algunos editores no les gusta esta práctica, no estaría de más notificarlo desde el principio. En la carta de presentación incluye una frase avisando de que ese mismo proyecto se ha mandado a otros editores. Cúrate en salud.

Mi consejo es que elijas bien. Aparte de que el envío indiscriminado genera confusión (parecerás alguien a quien no le importa con quién se "casa" con tal de ver su nombre publicado), se supone que los has elegido porque te encantan y porque piensas que ese "amor" será recíproco y estarán interesados en tu libro.


Es fundamental acompañar tu propuesta con una carta de presentación bien redactada y presentada, de no más de media página, que contenga, aparte de la información más relevante (quién eres, qué incluyes y tus datos de contacto), los siguientes puntos:
Ejemplo de carta enviada por correo tradicional de Rebecca Elliott

- Expón POR QUÉ te diriges a ellos (un poco de adulación no viene mal...). Así sabrán que te has estudiado su línea editorial y NO los has contactado al tuntún...

- Explica de qué trata el libro y a quién iría dirigido (público ideal o colección de la editorial) a través de una BREVE descripción. No te limites a una frase que resuma de qué va, comenta el MOTIVO (valor añadido) por el cual crees firmemente que tu historia será de su INTERÉS. Eso debería bastar para atraer su atención.

- Personaliza la carta con el nombre del editor. Evita poner "editor de Ediciones X", aparte de poco profesional, denota dejadez y parecerá que ni te has molestado en averiguar su identidad.

- Preocúpate por la forma en la que te diriges. Sé respetuoso, asegúrate de que NO contenga errores (nombres, faltas de ortografía o erratas, etc.) y evita usar fondos de color y tipografías variadas; parecerás un aficionado. Esto es una propuesta de negocio seria, no un mero pasatiempo.

- Redacta una breve presentación sobre ti (no les expliques tu vida ni vayas dando pena; lo peor es que perciban tu desesperación por publicar). Sólo quieren saber si eres profesional y accesible. Verás como tu trabajo hablará por sí mismo.

PLUS: Invierte en una página web a modo de presentación de tu trabajo. Algunos editores prefieren consultar y contrastar tu profesionalidad antes.

DOBLE PLUS: Si tienes una audiencia (comunidad de seguidores) y quieres publicar, vende este "hecho" antes que el libro. Te va a resultar más fácil que te abran la puerta con 20.000 seguidores en Twitter que con tu maqueta.

- Finaliza con una frase de cierre del tipo "Gracias por su tiempo" y, por último, firma "Sinceramente/atentamente, etc." (lo cortés no quita lo valiente).



En cuanto a tu propuesta, lo más común es adjuntar un esbozo de la maqueta en pdf.

Es decir, que no hace falta que esté terminada. Puedes repasar en el apartado de Concursos yconvocatorias cuáles son los requisitos mínimos, pero yo que tú me trabajaría una buena cubierta (por eso de que una imagen vale más que mil palabras).
 © Rebecca Elliott


Si, por contra, quieres enviar la maqueta completa, valora si te compensa invertir en tiempo y esfuerzo emprender semejante tarea titánica, aunque por lo que tengo entendido, a los editores les facilitas mucho el trabajo si les envías el proyecto terminado (así no tienen que pensar).

Tanto si te decantas por la primera opción como por la segunda, envía la MEJOR versión de tu maqueta (corregida, supervisada, bien diseñada, etc.) en un pdf a baja resolución (inferior a 5MB).


Esperar y hacer el seguimiento

Pasados 15 días o un mes, consulta si han recibido tu email. Puedes llamar por teléfono o enviar un email preguntando si han recibido lo que enviaste y exponerles que querrías saber los plazos que dan para contestar este tipo de correos, precisamente para no hacerte pesado y no estar enviando un email cada semana.
Como lo más probable es que envíes tu propuesta a diferentes editores durante varios meses, te recomiendo que mantengas un registro en una hoja de Excel donde anotes las fechas de envío, a qué editor escribiste, qué respuesta recibiste, cuándo volver a contactar, etc.

Razones por las cuales una editorial tarda en contestar

Sólo podemos entender este tipo de plazos cuando conocemos el funcionamiento interno de una editorial desde que reciben un email hasta que ofrecen un contrato si el proyecto es de su agrado: la cantidad de aprobaciones que tiene que pasar, sean de una única o pocas personas (en el caso de las editoriales pequeñas) o de varios profesionales o departamentos (en el caso de las editoriales grandes).
Si te interesa profundizar en el tema puedes consultar el libro Manual del editor, de Manuel Pimentel. También puedes ojear el apartado "bailando con editores" de este blog (aunque está más enfocado a escritores que a ilustradores).

En una conferencia organizada por Apic, la responsable de LIJ de Random House Mondadori explicó por qué una editorial puede tardar en contestar de 6 a 12 meses. Esto se debe a que editan un número limitado de libros por año. Por lo tanto, si nuestro proyecto llega en un momento en que la lista de próximas publicaciones para ese año (o incluso para el siguiente), ya está cerrada, nuestro proyecto tendrá que esperar a que se abra de nuevo el período de selección. Al final es una cuestión de saber elegir el momento adecuado para que les llegue justo en el momento en que decidan abrir esa etapa de selección.

Otra cosa son las editoriales de reciente creación que, por lógica, tienen que construirse un catálogo. Probablemente decidirán con mucha más rapidez si publicarán nuestro proyecto o no.


Si la respuesta es negativa, sé agradecido igualmente (por la molestia que se han tomado en contestar) y pide que, si es posible, te expliquen los motivos por los cuales han descartado tu propuesta.
Aparte de proporcionarte consejos útiles, te pueden dar el nombre de los editores específicos para volver a enviar de nuevo. Lo que no te aconsejo, bajo ningún concepto, es que exijas y mendigues una oportunidad. Ante todo, mantente profesional.
Y, sobre todo, no te lo tomes como algo personal. La mayoría de los autores a los que admiras también fueron rechazados en los comienzos de su carrera. No tienes por qué avergonzarte; al contrario, los fracasos son necesarios porque ayudan a mejorar.
Con el tiempo comprenderás que, por ejemplo, haya editores que no valorarán con el mismo entusiasmo que tú tu proyecto porque tal vez prefieren apostar por lo que dictamina el mercado. Y hablando de mercado, te recomiendo que, al menos una vez en la vida, vayas a la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia. Si pinchas aquí podrás leer cómo fue mi experiencia.
El año 2017 el país invitado a la feria de Bolonia fue Catalunya


También hay otras ferias que, a pesar de no ser tan importantes como la de Bolonia, no deberías dejar pasar por alto. Es una buena oportunidad de contactar en persona con grandes y pequeños editores.
En España tenemos el Salón del Libro LIBER que cada año alterna su sede entre Barcelona y Madrid, y se celebra a principios de octubre.
En Francia, a las afueras de París, tiene lugar el Salon du Livre Jeunesse de Montreuil que suele celebrarse entre finales de noviembre y principios de diciembre.


Cuando visites los stands de las editoriales que te interesan, aprovecha para intentar conseguir una cita en las oficinas de la editorial (anota el nombre del editor, teléfono, correo electrónico, etc.).

Por cierto, en su Guía ilustrada Poly Bernatene incluye unos cuantos consejos que te pueden ayudar a superar la prueba de fuego.

Si, por el contrario, no crees en la suerte y necesitas ver tu obra publicada cueste lo que cueste, ¿sabes que todavía tienes la opción de la autoedición?
También puedes guardarlo como ejercicio de "aprendizaje", pero si has llegado hasta aquí y confías en tu proyecto... ¿de verdad crees que te aconsejaría algo así? ;)


¡Nos leemos en la próxima entrada!



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2 comentarios:

  1. lo que cuentas me ha recordado a cuando buscaba trabajo con la carrera recién acabada, mandando mi curriculum a "todo lo que se moviera", y además mandándolo a direcciones de e-mail genéricas que facilitan en la página web de la empresa en cuestión y que no sirven para nada.
    en el mundo editorial, está claro que hay que ser persistente y saber venderse. son habilidades que se pueden acabar desarrollando si uno no las tiene de manera natural...
    gracias por todas las cosas que nos enseñas. :) besos, laia!!

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    Respuestas
    1. Todos hemos pecado de lo mismo, incluso cuando fui a la Feria de Bolonia en 2012, allí donde veía una cola, ahí que me plantaba :P
      Con el paso del tiempo acabas asimilando esos errores típicos de principiante.
      Estoy de acuerdo. Lo de saber venderse es básico. Ya no basta tener un proyecto bueno, sino hacerles ver a los demás que realmente es bueno. Ahí entran algunos ingredientes imprescindibles como el copywriting (escritura persuasiva), el márketing emocional (apelar a la emoción), la empatía,... pero sobretodo, nunca, nunca, nunca pierdas la fe en ti.
      Gracias a ti por comentar siempre.
      Un abrazo.

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