domingo, 3 de septiembre de 2017

Cómo escribir e ilustrar un cuento y no morir en el intento: la narrativa visual

En un álbum ilustrado, la clave de que haya historias bien contadas o mal explicadas reside en su narrativa visual. Es la parte más importante pero también la más difícil. Para que funcione, debes trabajarla bien.

STORYBOARD

El storyboard o guión gráfico hace referencia al proceso de planificación. Se utiliza para desarrollar la historia en 12 o más imágenes de manera esquemática. Este proceso permite ver de un sólo vistazo la narrativa y comprobar si el libro funciona.
Storyboard "Mi abuelo" © Marta Altés
Antes de abordar el storyboard, debemos recordar las partes de un álbum ilustrado:
El formato más común es el de 32 páginas. Hace referencia a la cantidad de pliegos necesarios, un número de páginas múltiplo de 8, que componen un libro de estas características (el siguiente sería de 40 páginas, luego el de 48 y así sucesivamente).

De esas 32 páginas, 2 se destinan a la cubierta y contracubierta, 4 a las guardas (delanteras y traseras), 2 a los créditos y portadilla, y las 24 restantes, a la tripa. Es en ese tramo de 12 páginas dobles donde se planifica el desarrollo de la historia.

Empieza por un storyboard poco detallado.
Pre-storyboard "Mi abuelo" © Marta Altés
Dibuja 12 rectángulos o utiliza una plantilla como ésta y comienza a esbozar las composiciones de cada página.
Usar esta plantilla es muy práctico porque puedes desarrollar el libro en una sola hoja, de manera que obtienes una visión de conjunto. Es como echar un vistazo rápido y comprobar si la historia tiene ritmo.

Cuando hablamos de ritmo en un álbum ilustrado, nos referimos al ritmo de la narración. Se trata de concebir el libro como si fuera una película donde tú eres el director y te sirves de la planificación para abrir (alejar) y cerrar (acercar) planos estableciendo una alternancia.
Si quieres conseguir un ritmo dinámico, intercala diferentes planos.
Si por el contrario, buscas un ritmo más tranquilo y pausado, 'abusa' del plano fijo.

Tú decides qué ritmo quieres imprimir a tu historia.


Una vez tengas definido el storyboard, elige cuatro imágenes representativas (pueden ser la primera, la tercera, la central o la del final). Si estas cuatro páginas por sí solas tienen un ritmo interesante, significa que tu storyboard se sostiene.
Storyboard final "Mi abuelo" © Marta Altés
Si no es el caso, sigue probando.
Ya tendrás tiempo de profundizar más adelante en la parte estética.

COMPOSICIÓN

Si con el storyboard lo más importante era la visión global de la secuencia, con los layouts iremos a lo concreto, es decir, ilustración a ilustración. Los layouts son las ilustraciones en grande y detalladas a lápiz del storyboard donde aplicaremos un estudio de luz y sombras para crear atmósfera antes de aplicar el color.
© Rebeca Luciani

Trabajar con un formato más grande implica no sólo definir el dibujo y añadir los detalles, sino mejorar la COMPOSICIÓN. Entendemos por composición la estructura u organización interna de los elementos gráficos distribuidos de manera equilibrada dentro de un espacio determinado (el formato).

En la ilustración de cuentos, la composición hace referencia a la relación entre los diversos personajes u objetos en una situación o entorno concreto.
© Isabelle Arsenault

Imagínate que eres un director de cine que tiene que distribuir a actores y atrezzo en un encuadre con el fin de crear una sensación de equilibrio y orden. Siempre que introduzcas más de un elemento o figura, se habrá creado algún tipo de composición.
Ahora sustituye encuadre por formato

En álbum ilustrado, el formato es la doble página.
© Beatrice Alemagna

Puesto que la composición forma parte esencial de la narrativa, ya que dirige el recorrido que realizará la mirada de nuestro lector, tu trabajo consistirá en crear composiciones efectivas, es decir, intencionadas.
Alessandra Psacharopulo
Y para crear buenas composiciones, deberás tener en cuenta algunos conceptos básicos como la sección áurea. Es una proporción entre medidas desarrollada en la Antigüedad muy utilizada por los artistas a lo largo de la Historia.
"Pelando manzanas", George Dunlop Leslie. S XIX. Academicismo inglés
Se trata de la división armónica de un segmento en dos partes donde se establece la siguiente proporción: la parte pequeña (b) equivale a la mayor (a) como la mayor equivale a la totalidad (c).

Podemos utilizar la ley de los tercios (derivada de la sección áurea de un rectángulo) para dirigir la atención del espectador hacia donde nos interese.

Fíjate en estos ejemplos:
Comprobarás que si colocamos algún elemento alrededor de los 4 puntos de intersección centrales, llamará más la atención que si optamos por una composición centrada y simétrica.

Aplicación de la línea del horizonte en el tercio superior en la obra "Christina's World" de Andrew Wyeth
En el tercio superior se crea un incremento del peso visual que se traduce en inestabilidad y riesgo en términos de equilibrio pero a su vez produce una composición más interesante.

Trabajando con esta ley consigues, no sólo apostar por composiciones más dinámicas, equilibradas por asimetría, sino composiciones cuyo recorrido visual sigue una forma de L o incluso U (puede ser invertida)
© Roseapetitpois
Además, recuerda que nuestro orden de lectura occidental es de izquierda a derecha. Si volteas la imagen para que la zona de máxima atención visual recaiga en la derecha, conseguirás mayor interés visual.
"Forest Friends", © Olivier Tallec

Aunque no es necesario que sigas este principio a rajatabla, siempre que puedas debes intentar aplicar estas premisas:
- Evita dividir la superficie de forma simétrica
Izquierda: © Sato Kanae Derecha: © Isabelle Arsenault








- No coloques figuras en el centro. Evita que el pliegue central se “coma” información relevante
© Beatrice Alemagna
- Destaca un centro de interés y supedita el resto de elementos al principal (si no, puede generar confusión en el lector)
© Mariana Ruiz Johnson
- Busca el equilibrio de pesos visuales por compensación de masas (formas de diferentes tamaños, luminosidad o color que, distribuidos en el encuadre, se contrarresten mutuamente)
Contraste por iluminación © Masako Kubo

La única manera de saber qué composición funciona mejor para transmitir tu intención comunicativa es experimentando y probando. Haz varios bocetos en pequeños recuadros y valora la relación que se establece entre las formas dentro del formato pero, sobre todo, no olvides qué quieres destacar y cómo conseguirlo.
Diferentes composiciones en el storyboard "Mi abuelo" © Marta Altés


Ya has comprobado que la narración visual es una parte fundamental de tu obra; dedícale todo el tiempo necesario antes de ponerte a hacer las ilustraciones definitivas con todos sus detalles o trabajarás el doble, ¡e incluso el triple! (Te lo digo por experiencia con Cigronet.)

Ahora te toca a ti. ¡Manos a la obra!


Espero haberte ayudado con este tema. Si tienes alguna sugerencia, recomendación, o pregunta, me encantará leerla en el apartado de comentarios ;)


¡Nos leemos dentro de quince días en la próxima entrada!

8 comentarios:

  1. cómo mola el storyboard! es como un comic.
    efectivamente, las publicaciones tipo revista, con dobles hojas dobladas y grapadas por la mitad, siempre tienen un número de páginas múltiplo de 4.
    me ha encantado la alusión al número áureo. en el dibujo artístico también están muy presentes las matemáticas.
    gracias por estas lecciones! espero que ya te vayas recuperando de la pierna. besotes!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, el álbum ilustrado no deja de ser arte secuencial. Por eso, para explicar bien las historias, aparte del soporte textual, conviene conocer la tipología de planos y sus posibilidades expresivas y cómo no, tener nociones básicas de composición para guiar la vista del lector hacia donde nos interese.
      Es que el número aúreo está presente en toda la Historia del arte (esos griegos, ¡cuánto sabían, por dios!)
      Me alegro de que te gusten mis lecciones didácticas ;)
      Ya casi estoy recuperada de la rodilla. El 19 de septiembre finalizo la rehabilitación (al menos, la "oficial")
      Besos

      Eliminar
  2. Hola Laia! Que blog más inspirador !! Gracias por compartir ! Como puedo seguirte y que me lleguen tus nuevos post?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Helena, ¡bienvenida!
      Muchas gracias por tu visita y por querer seguir el resto de posts.

      Eliminar
  3. Respuestas
    1. ¡Ya estás dentro! ;)
      Dentro de 15 días recibirás la newsletter con el siguiente post dedicado al COLOR así como un link donde podrás recuperar el resto de posts anteriores dedicados a esta serie de "Cómo escribir e ilustrar un cuento y no morir en el intento"

      Eliminar
  4. Hola! felicitaciones!! Me encantó! No entiendo mucho pero veo que es un trabajo GENIAL!!
    Podrías apuntarme a tu blog, no quisiera perderme la próxima entrega!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Alicia!
      ¡¡Muchas gracias!!
      Puedes suscribirte a mi blog. En la columna de la derecha encontrarás el botón de suscripción. Debes rellenar el cajetín con tu nombre y dirección de email :)

      Eliminar